La intervención social

By: Patricia González

By: Patricia González

Para entender y contextualizar la intervención social es necesario acercarnos primero al concepto de realidad social. 

Un concepto de difícil materialización debido a su inexactitud e intangibilidad. Se trata de un abstracto que todos tenemos presente en nuestra mente, pero de difícil representación y delimitación. 

Un ente complejo, amplio, dinámico y en constante transformación, pero, a pesar de ello, en aparente equilibrio gracias, entre otros factores, a la cohesión social.

Karl Marx considera que la realidad social se compone de Una existencia o apariencia externa y Una esencia que solo se puede conocer a partir de un análisis, de un proceso ordenado y reflexivo. 

Es evidente que el ser humano se organiza en grupos y sociedades cada vez más complejas. Estos grupos se rigen por pautas de comportamiento establecidas y sujetas a la influencia de un enorme número de factores (demográficos, económicos, culturales y ambientales). Aparecen entes, organismos, entidades, instituciones de diferentes tipos y con diferentes funciones. Los propios individuos con sus interacciones y acciones intervienen en la realidad social. Tiene lugar, entonces el hecho social

La cohesión social de la que hablábamos se mantiene a través de acciones positivas que se enmarcan como parte de la intervención social garantizando una supuesta equidad e igualdad y, en consecuencia, lo que podríamos entender como justicia y paz social.  

Así pues, la intervención social se fundamenta en la convicción de la posibilidad de cambio, de la posibilidad de progreso y mejora de una situación determinada, de un aumento de la calidad de vida y el bienestar. Partimos de una necesidad social que motiva una demanda y que es susceptible de mejora o resolución a partir de una intervención social produciendo una evolución positiva con respecto a la situación inicial.

Ander-Egg (2003) nos aporta la siguiente definición de intervención social: «Toda actividad consciente, organizada y dirigida a individuos o colectivos que de modo expreso tiene como finalidad actuar sobre el medio social para mantener, mejorar o transformar una situación»

Por su parte, Fantova (2006) la define como «Un tipo de actividad que se realiza de una manera formal u organizada, pretende  responder a necesidades sociales, tiene como propósito primario el desenvolvimiento autónomo y la integración de las personas en su entorno social y aspira a u na legitimación pública o social. «

Las necesidades a las que hace mención Fantova son, según Maslow, universales, si bien su forma de manifestación y sus modos de satisfacción son diferentes según cada cultura, es decir, tienen un componente externo, y también según la idiosincrasia del individuo, es decir, tienen un componente interno. 

Así pues, el sentimiento de calidad de vida variará de unas sociedades a otras. 

Y, por supuesto, el ser humano permanece siempre en un estado de carencia relativa. 

Resulta útil la clasificación que lleva a cabo BradShaw (1972) :

Necesidad normativa

Se considera necesidad toda situación que se aparte de una norma o medida normativa establecida. 

Necesidad experimentada o sentida

Percepción subjetiva de la carencia de algo. La necesidad experimentada o sentida puede ser expresada o demanda.

Necesidad expresada o demanda

Necesidad sentida que se manifiesta mediante una solicitud de cualquier tipo de servicio o ayuda. 

Necesidad comparada

Comparación entre quienes sí son beneficiarios de una ayuda y quienes no la han obtenido aun encontrándose en la misma situación de necesidad. 

Habrá diferentes niveles y momentos de intervención. Con respecto a los primeros la intervención se puede llevar a cabo a nivel individual trabajando ámbitos como las Habilidades Sociales, la inserción sociolaboral, la autonomía personal, el ocio y tiempo libre; a nivel grupal o familiar y a nivel comunitario.

En relación a los momentos de intervención, esta puede ser primaria cuando su finalidad es la prevención, secundaria cuando el problema existe y se está tratando el daño mientras se produce; y terciaria cuando su finalidad es reparar el daño. 

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