Animación teatral

By: Patricia González

By: Patricia González

El espectáculo teatral es la materialización en un espacio determinado, mediante unos actores y unos medios técnicos de lo contado en un texto dramático. Su finalidad es la representación.

El director dirige la puesta en escena de la obra, los actores representan a los personajes que con su devenir a lo largo de la historia la van configurando y dando sentido, serán sus diálogos, monólogos, actitudes y comportamientos los que junto con los aparte, los decorados, el espacio, el tiempo, la música, la iluminación y la puesta en escena dibujen el relato.

La animación teatral prescinde del rigor del teatro como tal, da más paso al juego, a la improvisación, a la experimentación, a la expresión individual.

Uno y otro son recursos fantásticos para los proyectos de animación y gestión sociocultural. Optaremos por uno o por otro en función de los objetivos que persigamos en cada momento.

El taller de teatro es una de las técnicas más completas para favorecer el desarrollo de la creatividad en el tiempo libre, siempre entendido como flexible, adaptado a cada grupo y sus circunstancias. Para realizar un taller de animación teatral únicamente necesitamos un espacio vacío y un mínimo de recursos materiales, ya que todo lo demás se puede suplir con imaginación, lo que le da todavía más valor.

Al contrario que ocurre con el teatro como manifestación cultural establecida, la animación teatral no la entendemos como un trabajo, ensayo o entrenamiento para llegar a la función definitiva, para nosotros es tan interesante o más el proceso que el producto final. En el ámbito de las actividades recreativas de tiempo libre, el teatro es una herramienta que, adaptada a nuestras necesidades, se convierte en una actividad de animación basada en la expresión dramática, que busca otros objetivos como la participación, la socialización o el desarrollo de la creatividad de los usuarios, etc.

Desde un punto de vista formal, dentro de un programa de animación teatral se pueden ofertar, al menos, dos tipos de actividades: la asistencia a espectáculos teatrales como espectador y la formación de un grupo de trabajo. La primera es una actividad pasiva, pero importante en muchos casos para acercar la dramatización y el mundo teatral a los usuarios, es el punto de partida previo al trabajo directo con ellos.

Según el pedagogo especialista en creatividad, teatro y expresión corporal, Tomás Motos, el técnico especialista en actividades recreativas de tiempo libre basadas en la animación, la expresión dramática y el juego teatral dispone de no menos de cuatro estructuras teatrales diferentes para conseguir los objetivos de la animación teatral:

Junto a estas cuatro posibilidades contamos con el Teatro del Oprimido creado por Augusto Boal en los años 60. se trata de una metodología, una práctica artística y pedagógica que se fundamenta en la ética y la solidaridad. Es un teatro social, comunitario y participativo sistematizado que propone Humanizar la Humanidad, analizando el pasado en el presente para inventar conjuntamente el futuro que deseamos.

Basándose en la idea de que todas y todos somos artistas podemos usar el teatro y otras artes como medios democráticos de transformación de la sociedad. Busca la desalineación de las personas, ejercitando y recuperando sus capacidades de expresión y creación artística. Una forma de descubrir nuestra poética interna y colectiva para transformarnos. 

Destacamos dos tipos como parte del teatro del oprimido.

El teatro foro

Consiste en una pregunta al público planteada mediante una obra de teatro resultado de una creación colectiva que pone en escena situaciones cotidianas de opresión vividas y/u observadas por el grupo creador. Una vez representadas en escena, estas situaciones de desigualdad, discriminación e injusticia va a dar lugar a un debate activo con el público. En el foro, se invita el público a subir a escena para buscar y ensayar colectivamente alternativas a los problemas planteados. El teatro es aquí un ensayo para el cambio de la realidad cotidiana.

El teatro invisible

Consiste en actuar situaciones de opresión y conflictos en el escenario cotidiano en el que acontecen normalmente. Es una forma de visibilizar problemas que muchas veces están normalizados. El Teatro Invisible busca romper la pasividad de la ciudadanía fomentando su interacción en las escenas actuadas como si fuesen reales.

Además, contamos con el teatro de calle, el cual consiste en un tipo de animación teatralizada en espacios del patrimonio cultural como estrategia de animación de celebraciones y festejos. 

Como técnica de animación social y cultural, la técnica teatral va a ser aplicada a diferentes grupos de edad con unas finalidades y objetivos específicos para cada uno de ellos. Veamos algunos aspectos significativos para cada tramo:

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